Esta parte del blog nace con un objetivo: contribuir, aunque sea modestamente, a que la ciencia forme parte de nuestra cultura general.
La ciencia debería poder acercarse a cualquier persona, independientemente de sus estudios o de su formación académica. Deberíamos conocer a los grandes científicos del mismo modo que conocemos a pintores, escritores, músicos o personajes históricos. Sus descubrimientos, sus ideas y sus vidas también forman parte de nuestra historia y han contribuido a construir el mundo en el que vivimos.
Por eso, en este espacio intento hablar de ciencia utilizando un lenguaje comprensible y cercano, mostrando que está presente en nuestra vida cotidiana y que sus avances han aportado enormes beneficios a la sociedad, aunque, como señalaba Einstein, también pueda tener su «lado perverso».
Además de ofrecer información sobre científicos, descubrimientos y otros aspectos relacionados con la cultura científica, este apartado incluye una selección de libros de divulgación científica. Son libros que yo misma he leído y que considero adecuados para quienes quieran acercarse a la ciencia de una forma amena y accesible.
Este espacio está dedicado a dos personas que influyeron especialmente en mi manera de entender la enseñanza y la cultura científica. Probablemente, si no las hubiese conocido, este apartado no existiría. Ambas son profesoras con una gran cultura científica y comparten una misma idea: enseñar ciencias no consiste únicamente en transmitir los contenidos de una asignatura, sino también en ayudar al alumnado a comprender su historia, sus protagonistas y su importancia en la sociedad.
La primera de ellas nos hablaba en clase de Gauss. Cuando descubrió que no sabíamos quién era, le resultó sorprendente que estudiantes del Bachillerato de Ciencias pudiésemos identificar perfectamente a Cervantes, pero no a uno de los matemáticos más importantes de la historia.
Fue entonces cuando empecé a ser consciente de la escasa cultura científica que, en muchas ocasiones, recibimos durante nuestra educación. Desde pequeños aprendemos que Cervantes escribió El Quijote y conocemos aspectos de su obra. Sin embargo, no siempre se nos habla con la misma naturalidad de Isaac Newton y de su teoría de la gravitación universal.
En Galicia, cada 17 de mayo celebramos el Día das Letras Galegas. En los días previos, los colegios e institutos se llenan de actividades, fotografías y trabajos sobre la figura homenajeada, su vida y sus obras. Todo ello es importante y forma parte de nuestra cultura.
Pero ¿Por qué no hacemos algo parecido con la ciencia?
Durante la Semana de la Ciencia, los pasillos de los centros educativos no siempre se llenan de fotografías de científicos, de sus vidas, de sus descubrimientos o de las teorías que cambiaron nuestra forma de comprender el mundo. Incluso muchos estudiantes desconocen la existencia de esta celebración o su relación con san Alberto Magno, patrón de los científicos.
Si una parte de nuestra cultura nos resulta familiar, la otra también debería serlo.
La segunda de estas personas me hizo reflexionar sobre algo similar: resultaba sorprendente comprobar que estudiantes de carreras científicas no supiésemos quiénes eran Tesla, Newton, Marie Curie o Pierre Curie.
Fue entonces cuando comprendí que, en ocasiones, la formación científica está demasiado orientada a aprender conceptos, fórmulas y procedimientos para resolver problemas, dejando en un segundo plano la historia de la ciencia y a las personas que la hicieron posible. Sin embargo, conocer una disciplina también significa conocer de dónde viene, cómo ha evolucionado y quiénes contribuyeron a construirla.
La cultura científica es una tarea de todos. Yo solo puedo aportar una pequeña parte, y este espacio es mi forma de hacerlo.
A continuación, os dejo el índice de este apartado del blog:
-¿Qué estudiamos cuándo aprendemos Física y Química?




